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JEAN PLAIDY - LOS REYES PLANTEGENET (SAGA DE 8 LIBROS)

by anonymous

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 1.- LA PAREJA PLANTAGENET  Un rey, una reina y un arzobispo dominaron el amanecer de la dinastía de los Plantagenet.  Leonor de Aquitania, inteligente, elegante y hermosa, vivió asediada por su pasión por los hombres. Ella pasó a la posteridad como “la reina de las cortes de amor”. La cristiandad se escandalizó por las infidelidades que cometió, ultrajando el honor de su marido, el rey de Francia.   Enrique, duque de Normandía, bisnieto de Guillermo el Conquistador, doce años menor que la reina de Francia, será el objetivo de Leonor. Tan pronto lo conoció, ella decidió que se casaría con él, pasara lo que pasara.   Leonor y Enrique, la pareja sensual, se unieron para desafiar al mundo de su época y para formar un reino vasto y poderoso que se extendía desde los Pirineos hasta el mar del Norte. Junto a ellos creció la figura de Thomas Becket, hijo de comerciante, que ascenderá hasta la santidad y el martirio. Primero amado, luego odiado por Enrique, su rey, la vida de Becket ascenderá a la santidad y llegará hasta la tragedia de sangre y acero, ante el altar mayor de Canterbury. Jean Plaidy, la más extraordinaria novelista histórica de nuestro tiempo, inicia con La pareja Plantagenet una serie dedicada a la más fascinante casa reinante durante el mundo medieval.
2.- LA REBELIÓN DE LOS AGUILUCHOS  Enrique Plantagenet se equilibraba peligrosamente sobre el trono de Inglaterra, como un águila vieja en el atardecer de su vida.  Con el asesinato de santo Tomás Becket, se había ganado la condenación de toda la cristiandad. Su reina, Leonor de Aquitania, lo odió tan pronto se enteró de los amores de su marido con Rosamund Clifford.  La conciencia de Enrique soportaba el peso de un oscuro y temible secreto del pasado, mientras sus hijos intrigaban unos contra otros y todos contra el padre.  Este es el segundo volumen de la espléndida saga sobre los reyes Plantagenet. Jean Plaidy, la más prestigiosa autora histórica de nuestra época, logra un nuevo triunfo al describir de forma documentada y apasionante, uno de los más violentos períodos de la Edad Media.
3.- EL CORAZÓN DEL LEÓN  En este tercer volumen continúa la apasionante narración de la historia de esa turbulenta familia medieval: los reyes Plantagenet.   El personaje central que ocupa este libro es Ricardo, llamado “Corazón de león”. Entre todos los Plantagenet, se destaca Ricardo como la más polémica figura. Guerrero valiente, cuyo ímpetu lo llevó combatiendo hasta Tierra Santa, formando parte de esa epopeya cristiana conocida como las Cruzadas. Para otros ha pasado a la historia como un hombre lleno de pasiones, algunas de ellas inconfesables. Pero todos están de acuerdo en aceptar que Ricardo fue un rey de voluntad indomable, cuyas pasiones lo podían arrastrar hasta la perversidad.   La figura de Ricardo está rodeada por dos mujeres, muy distintas la una de la otra. Leonor, su famosa madre, es el único ser humano capaz de enfrentarlo. Berengaria, su dulce mujer, que siempre lo amó, y que fue siempre desdeñada por Ricardo, será una sombra triste en su vida.
4.- EL PRÍNCIPE DE LAS SOMBRAS  La muerte sorpresiva y prematura de Ricardo Corazón de León dejó a su sobrino Arturo y a su hermano menor, Juan, enfrentados y pretendiendo ambos la corona inglesa.   En medio de muchas vacilaciones y temores, los nobles se inclinaron en favor de Juan, quien fue así ungido rey de Inglaterra. Esta decisión acarrearía años de turbulencia al país.   El rey Juan se hizo temer y odiar. Y no faltaron razones para ello. Por naturaleza el rey exhibía una irrefrenable sensualidad, acompañada de un temperamento terrible por su violencia. La crueldad, el capricho y la injusticia se hacían presentes a diario en las actitudes del monarca.   Los hombres de su tiempo llegaron a creer que la sangre del demonio se había mezclado con la sangre de los Plantagenet. Y muchos afirmaron que el maldito Juan era el diablo encarnado, un príncipe de las sombras...
5.- LA GUERRA DE LAS REINAS  En plena Edad Media, durante la primera mitad del siglo XIII, dos mujeres dominaban sobre Occidente. Ambas eran orgullosas y ambiciosas. Ambas eran hermosas. En cambio, en todo lo demás, eran dos polos opuestos.  Isabella, espléndida y apasionada, una verdadera Helena de Troya medieval, esposa del rey Juan y madre de Enrique III... reinó sobre Inglaterra...   Blanca de Castilla, mujer serena y virtuosa, mujer de Luis VIII y madre de Luis IX... reinó sobre Francia...  Las dos mujeres se odiaron, hasta tal punto que ninguna podía soportar ni la vista de la otra.  Después de la muerte del rey Juan, Isabella se casó con el conde Hugh y, a partir de entonces, en su pasión por destruir a la reina de Francia, nadie ni nada la detuvo, ni siquiera el asesinato...  Este es el quinto volumen de la magnífica serie de “Los reyes Plantagenet”, que se iniciara con “La pareja Plantagenet”.
6.- LA REINA VINO DE PROVENZA  El conde de Provenza tuvo cuatro hijas. Todas hermosas pero pobres, sin dote. La suerte permitió que la mayor, Margarita, se casara con el rey de Francia. Leonor, la más hermosa de todas, estaba decidida a no ser menos. Ella no descansó hasta lograr casarse con Enrique, rey de Inglaterra.   Tan pronto Enrique se casó con la muchacha que vino de Provenza, se convirtió en su esclavo. Su única alegría era colmarla de regalos. Ello condujo a aumentar los impuestos y provocar el odio y la rebelión de los súbditos. Simón de Montfort encabezó la revuelta, se enamoró de la hermana del rey y se casó secretamente con ella.   A través de todos estos turbulentos años Enrique fue sostenido por el amor de su familia y, por sobre todo, de su reina. Leonor consiguió dominar a su familia y, por su intermedio, al país. La pobre muchacha que vino de Provenza se mantuvo firme junto al rey, incluso en los peores momentos, lo hizo un hombre feliz, a pesar de que casi lo hacer perder la corona.
7.- EDUARDO PIERNAS LARGAS  Enrique III había muerto y su hijo Eduardo, llamado “piernas largas”, a causa de su esbelto físico y largas extremidades, viajaba desde Tierra Santa a tomar la corona. Algunos decían que Leonor, su esposa, le había salvado la vida, chupándole el veneno de una herida causada por un asesino.   Eduardo era un hombre de fuerte voluntad y trabajador infatigable. Era el rey que necesitaba el país. Su debilidad era su amor por su familia, en particular, por sus hijas: Leonor, la mayor y su preferida, gozaría de una fugaz felicidad antes de la tragedia; Juana se casaría contra la voluntad de su padre; Margarita se vería obligada a aceptar los hijos bastardos de su marido libertino; María fue obligada a entrar a un convento e Isabel aceptaría un primer matrimonio por razones de Estado, después haría su voluntad.   Sin duda la fuente de mayor ansiedad para el rey era su hijo y heredero: el joven Eduardo. El príncipe vivía rodeado de compañeros de dudosa moralidad, en especial Piers Gaveston que lo dominaba por completo.   Eran tiempos difíciles y la mayor ambición del rey era unir bajo su cetro los reinos de Inglaterra, Escocia y Gales. Eduardo dominó su época. Fue un gran gobernante, fuerte, justo, cruel cuando él lo consideraba necesario, vulnerable sólo frente a su familia. Él surge en la historia como uno de los más grandes reyes de Inglaterra. Su tragedia fue morir sabiendo que su obra quedaba inconclusa y que la corona debía pasar a un hijo disoluto.
8.- LAS LOCURAS DEL REY  El primer acto de Eduardo II al subir al trono fue llamar a Piers Gaveston, a quien su padre había expulsado por considerarlo una mala influencia para su hijo. Pronto la devoción del rey por el astuto y avaro Gaveston sería un escándalo. Sin embargo, todos pensaron que con el matrimonio del rey con una de las más hermosas princesas de Europa, las inclinaciones de éste cambiarían. Pronto se vio que todos estaban equivocados.    Isabel, la nueva reina, acostumbrada a la adulación, al principio se desconcertó. Después fue humillada por el rey. Pero ella no era mujer para olvidar ni para perdonar.    El país estaba convertido en un volcán. Rebelión de los escoceses, rebelión de los nobles. El rey se hacía de enemigos por todas partes. Pero lo que él no sabía era que su peor adversario era la reina. Isabel tuvo paciencia, hasta que la situación maduró. Ella supo que el momento de la venganza había llegado cuando se enamoró de Roger de Mortimer. Los amantes unieron fuerzas para destruir al marido que la había humillado, prefiriendo a hermosos jovencitos.    “Las locuras del rey”, octavo y último libro que cierra la serie de “Los reyes Plantagenet”, apasiona por la presencia de caracteres y situaciones de intenso dramatismo.
 
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