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Sexualidad

by anonymous

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La sexualidad en la adolescencia
El período de la adolescencia, es una época de rápidos cambios y difíciles empresas. El desarrollo físico es sólo una parte de este proceso, porque los adolescentes afrontan una gama de requerimientos psicosociales: independencia de los padres, consolidación de las cualidades necesarias para relacionarse con los compañeros de la misma edad, incorporación de una serie de principios éticos aplicables a la realidad práctica, fomento de las capacidades intelectuales y adquisición de una responsabilidad social e individual básica, por nombrar algunos.
A la vez que el adolescente se encara con tan compleja sucesión de eventos concernientes a su evolución como ser humano, debe dirimir su sexualidad aprendiendo el modo de adaptarse a los cambiantes sentimientos sexuales, escogiendo cómo participar en las diversas clases de actividad sexual y descubriendo la manera de identificar el amor. Un aspecto frecuente de la sexualidad en el adolescente lo representan los sueños y las fantasías sexuales, muchas veces como elemento auxiliar de la masturbación. Las decisiones que toma el adolescente en la esfera sexual (llevados muchas veces por un impulso hormonal y por la experiencia del ensayo y error), son un reflejo de la disposición psicológica del sujeto, de sus valores personales, razonamiento moral, temor a las consecuencias negativas y participación en aventuras o amores románticos.
En su ansia por liberarse de la supervisión de los padres y de los adultos, algunos adolescentes ven en el sexo un medio de escape y de probar su paso a la adultez, con resultados no siempre positivos.
Muchos padres desearían informar debidamente a sus hijos sobre el desarrollo sexual, pero no saben como hacerlo, sus propios prejuicios le impiden explicar a sus hijos los fenómenos de la fecundación, del nacimiento y del desarrollo humano. Algunos piensan que existe una determinada edad para darles este tipo de información (en la adolescencia), y no toman en cuenta que la sexualidad forma parte del desarrollo evolutivo de cada individuo.
Las manifestaciones de la sexualidad y los signos de madurez sexual, menstruación, cambios de carácter, acercamiento a los jóvenes del sexo opuesto, masturbación, producen en los padres una gran angustia, pues no saben como manejarlos.
De la conducta que los padres adopten en el desarrollo sexual de las primeras etapas de la infancia, va a depender la confianza que sus hijos depositen en ellos y en su propia sexualidad. El niño quiere saber y exige la verdad a sus preguntas. A los padres les toca en esta etapa propiciar un desarrollo sano y armonioso de la personalidad, no es posible ignorar el sexo en esta formación. La educación sexual es un aspecto más de la educación y debe darse con naturalidad, sin perturbar el clima de confianza y comprensión que debe existir entre padres e hijos.
He aquí algunas Recomendaciones para Padres de cómo contestar a las preguntas sobre sexualidad planteadas por los niños:
* Es conveniente que esté de acuerdo con su pareja, aunque difiera de ella, para impartir el mismo criterio informativo, pues las discrepancias al respecto, desorientan, especialmente a los niños pequeños.
* Tenga sus propias ideas claras, pues así transmite lo que usted piensa y siente.
* No asuma una actitud artificial, de solemnidad, de indiferencia, de misterio o crítica, ni adopte actitudes dramáticas, especialmente cuando se trate de hablar de situaciones de fecundación.
* Cree un ambiente de confianza y de comprensión que estimule el diálogo objetivo y sincero, en el que el sentimiento del niño sea que la pregunta elaborada fue bien recibida por usted.
* No posponga la pregunta, contéstela en el momento en que sea formulada, así sea reconociendo que desconoce la respuesta, luego busque información o consulte a su pediatra.
* Las respuestas y palabras que Ud utilice, deberán depender de la pregunta planteada por el niño, y del grado de desarrollo evolutivo de éste.
* Sea preciso, aténgase a la pregunta y no trate de ofrecer información que aún no le ha sido pedida. Chequee la pregunta.
* No mienta ni utilice fábulas o respuestas vagas, como tampoco vulgarismos.
* Exprese sus propias ideas, sin insistir que el niño las adopte. Pero es necesario tener en cuenta que el captar las actitudes acerca del sexo que existen en su famila y en la escuela. 
* Es importante establecer una atmósfera de respeto y no de verguenza por el sexo
* No converse ante ellos sobre temas que no puedan entender o que se crean sobreentendidos.
* Vigile sus lecturas, evitaando el ocio prolongado, brindeles oportunidades de distriburi el tiempo, entre juegos, deberes y actividades utiles.
* Si tiene dudas de como manejar adecuadamente la sexualidad de su hijo, no dude en consultar con su pediatra.
La interacción biosocial 
Muchos estudiosos contemplan el surgimiento de la incipiente identidad de género como una sucesión de influencias recíprocas entre los factores biológicos y los psicosociales. En otras palabras, la programación genética en la fase prenatal, los elementos psicológicos y las reglas sociales influyen a un tiempo en las pautas futuras que el recién nacido desarrolla durante la niñez y la adolescencia. Money y su equipo estiman que los factores que más influyen en la formación del género no son de origen biológico, sino fruto del aprendizaje cultural. (Money, 1974,1980). 
Dr Eduardo Hernández G.
Zona Pediatrica Staff
Pediatra y Terapeuta de la Conducta Infantil.
Sexualidad en la adolescencia
Factores que intervienen en la sexualidad adolescente. 
Orientación sexual:
• Heterosexualidad.
• Homosexualidad.
• Bisexualidad.
Problemas asociados:
• ETTs.
• Embarazo no deseado.
• IVEs.
Intervención y Psicoeduación.

Características.
Discrepancia entre madurez física y cognoscitiva.
Percepción de invulnerabilidad.
Tendencia a imitar el modelo de comportamiento del adulto.
Mayor libertad sexual. 
Identidad sexual y de género. 
* Concepto de identidad sexual. La identidad sexual es un juicio a 
partir de las características biológicas como los genitales o la 
figura corporal. 
* Concepto de identidad de género. A partir de la identidad sexual, 
es el juicio de clasificación como hombre o mujer de origen biocultural. 
Teorías explicativas. 
Psicoanálisis a través del Complejo de Edipo.
Teorías del aprendizaje: se adquieren patrones de conducta que
tienen consecuencias según el sexo del individuo.
T. Cognitivas: la adquisición de la identidad sexual depende de 
procesos mentales. 
Factores que intervienen en el desarrollo de la sexualidad. 
* Madurativos (anatómicos).
* Psicológicos.
* Sociales. 

Relaciones sexuales.
* Relaciones heterosexuales.
* Homosexualidad.
* Masturbación. 

Relaciones Heterosexuales.
Se distinguen 5 etapas: 
1. Poco o ningún contacto con el otro sexo.
2. Experiencia limitada de actividades sexuales.
3. Intimidades sexuales cercanas al coito.
4. Coito con una sola pareja.
5. Coito con más de una pareja.
Parece existir consenso sobre la edad entorno a la cual se inician 
las relaciones sexuales: 
Chicos 37% 15-19 años
Chicas 23% 15-19 años
Homosexualidad.
En la adolescencia es cuando las personan toman conciencia de su orientación sexual y se identifican como hetero u homosexual. 
* Chicos:
5% entre los 13 y 15 años
17% entre los 16 y 19 años 
* Chicas:
6% entre los 13 y 19 años 
Adultos de ambos sexos reconocen saber que eran homosexuales
desde la infancia o la adolescencia 
Masturbación.
Es la conducta sexual más frecuente en la adolescencia.
A lo largo de los años ha ido siendo aceptada como una práctica
positiva.
Chicos: + 90% 
Chicas:
11-16 años 1,11%
+ de 17 años 31%
Causas de las diferencias. 
Normas educativas muy diferentes.
Tipo de vivencia que supone la maduración sexual
Poluciones nocturnas en los varones
Sentimientos negativos que genera la menstruación
Las chicas necesitan algún otro tipo de experiencia sexual
previa para iniciarse en la masturbación.
Características de los planes de Ed. Sexual más efectivos: 
1.- Enfocados hacia la influencia que ejerce el medio social.
2.- Personalizar información verán sobre riesgos.
3.- Modelar y practicar la comunicación, negociación y la capacidad
para resistir.
4.- Reforzar los valores individuales y de grupo hacia una protección
eficaz. 
* Promover el cambio de conducta (conductas de riesgo)a través de la
desdramatización, juegos...
* Acercamiento de actitudes de chicos y chicas como algo enriquecedor.
* Promover educación afectiva a la vez que sexual.
El desarrollo psicológico del adolescente
Amparo Moreno
«Me gustaría que no existiera la edad entre los 10 y los 23 años, o que la juventud durmiera durante este período; porque no hay nada en medio de éste, sino el embarazar mujeres, contradecir mayores, robar, pelear...» W. Shakespeare.
¿QUÉ ES LA ADOLESCENCIA?
Una característica fundamental que diferencia al hombre de las otras especies animales es que entre su nacimiento y el logro de su plena madurez debe transcurrir un largo período de crecimiento y aprendizaje.
Dentro de ese desarrollo vital, la adolescencia es un período que tiene sus antecedentes en la infancia y tiene consecuencias en la vida adulta posterior. Así pues, la adolescencia consiste más en un proceso, en una etapa de transición, que en un estadio con límites temporales fijos. Sin embargo, es indudable que los cambios que ocurren en este momento, cuantitativamente, se dan en una proporción acelerada y, cualitativamente, asistimos al desarrollo de una nueva organización de la personalidad psicológica y social, acompañada de nuevas necesidades, motivos, capacidades e intereses. Por esta razón, puede resultar útil hablar de la adolescencia como un período diferenciado, dentro del ciclo vital del ser humano. 
La adolescencia comienza con la pubertad, es decir, con una serie de rápidos cambios fisiológicos que desembocan en la plena maduración de los órganos sexuales y la capacidad para reproducirse y relacionarse sexualmente.
Como hemos dicho anteriormente, los cambios biológicos marcan el inicio de la adolescencia, pero ésta no se reduce a ellos, sino que se caracteriza además por significativas transformaciones psicológicas y sociales.
El análisis de la naturaleza de estas transformaciones depende de la perspectiva teórica que se adopte.
Resumiremos, a continuación, la posición psicoanalítica, la posición psicosocial y la posición piagetiana respecto a la adolescencia.
TEORÍAS SOBRE LA ADOLESCENCIA
Para la teoría psicoanalítica, en concreto Freud, la adolescencia es un estudio del desarrollo en el que, debido en gran parte a los cambios fisiológicos que acompañan a la pubertad, brotan los impulsos sexuales y se produce una primacía del erotismo genital. 
Esta fase del desarrollo, la fase genital, supone, por un lado, revivir los conflictos edípicos infantiles y, por otro, la necesidad de resolverlos con una mayor independencia que los progenitores y un cambio en los lazos afectivos hacia nuevos objetos amorosos. La fuerza de las pulsiones que surgen durante la pubertad hace que se produzca una vulnerabilidad acentuada de la personalidad. Esta debilidad de la personalidad requiere el empleo de diferentes mecanismos de defensa, entre ellos la intelectualización y la sublimación, para enfrentarse con la ansiedad y la inseguridad.
La inadecuación de estas defensas psicológicas a la intensidad de los conflictos puede ser el origen de un comportamiento mal adaptado. Por esta razón, el psicoanálisis mantiene una concepción de la adolescencia como una etapa en la que se produce una mayor proclividad hacia los fenómenos psicopatológicos.
Sin embargo, esta opinión no es compartida por otros autores psicoanalíticos.
Para Erikson, la adolescencia «no constituye una dolencia, sino una crisis normativa, es decir: una fase normal de incrementado conflicto, caracterizada por una aparente fluctuación de la energía del ego y asimismo por un elevado potencial de crecimiento». La tarea más importante del adolescente, según este autor, es construir una identidad coherente y evitar la confusión de papeles.
La difusión de la identidad puede llevar al aislamiento del joven, su incapacidad para planear el futuro, a una escasa concentración en el estudio, o a la adopción de papeles negativos por simple oposición a la autoridad. 
Como hemos visto, los análisis psicoanalíticos se han centrado en la influencia de los factores internos en el desarrollo de la personalidad.
Por su parte, la visión psicosociológica de la adolescencia subrayará la influencia de los factores externos. Así, la adolescencia, en el sentido sociológico, se refiere a la experiencia de pasar a través de una fase que enlaza la niñez con la vida adulta. En este paso, el adolescente, teniendo en cuenta los cambios de todo tipo que se producen en su persona y las nuevas demandas de la sociedad hacia él, debe desarrollar nuevos papeles sociales. La chica de 13 ó 15 años no es una niña, pero tampoco es una mujer adulta. Su estatus social es difuso y sin etiquetas claras. Las expectativas sociales sobre su papel son ambiguas y puede que, en determinadas situaciones, encuentre dificultades al tener que decidir si se comporta como una niña o una adulta.
Los adolescentes de las sociedades industriales occidentales no cuentan con ritos de paso que les sirvan de guía para integrarse en la vida adulta. Esta falta de expectativas y guías claras por parte de los adultos puede resultar problemática para el joven a la hora de adaptarse a las nuevas exigencias y responsabilidades. Al mismo tiempo que desarrolla un nuevo papel social, el adolescente debe buscar la independencia frente a sus padres. Esta búsqueda de una nueva situación social genera también ansiedad e inseguridad, y, frente a los deseos de independencia, se crea contradictoriamente una necesidad mayor de dependencia de los demás y de que éstos apoyen la visión que está creando sobre sí mismo. Esto significa que, el paso del individuo por la adolescencia, estará afectado por las expectativas mantenidas por las personas de su entorno inmediato que él considera importantes.
Las dos concepciones anteriores subrayan los componentes afectivos y sociales. A su vez la posición piagetiana señalará la importancia del cambio cognitivo y su relación con la afectividad. Las nuevas capacidades intelectuales, que se desarrollan durante el período de las operaciones formales, abren la posibilidad de elaborar teorías basadas en una reflexión no sólo sobre lo concreto real sino sobre lo abstracto posible, y capacitan al adolescente para planificar su programa de vida y presentar alternativas a la sociedad actual.
En este momento, surgen, con mayor ímpetu que nunca, las críticas y las reflexiones sobre la religión, las ideologías políticas o los sistemas de autoridad vividos en la familia y la escuela. Este recién estrenado poder del pensamiento hace que el adolescente caiga a veces en un nuevo egocentrismo intelectual, es decir, que confíe excesivamente en el poder de la ideas. Para el adolescente, pensar en cambiar algo es ya cambiarlo, teorizar es aplicar ya esas ideas a la sociedad. La dificultad de las transformaciones sociales la encontrará el adolescente cuando se integre realmente en la sociedad adulta y cuando los avances en su desarrollo le permitan buscar una coordinación mejor entre teorías y hechos.
Elkind, autor de orientación piagetiana que ha realizado relevantes estudios sobre este período, ha formulado otros dos aspectos de este egocentrismo adolescente: la audiencia imaginaria y la fábula personal. La audiencia imaginaria supone la obsesión del adolescente por la imagen que los demás poseen de él, la creencia de que todo el mundo le está observando. La fábula personal se refiere a la tendencia de los adolescentes a considerar sus experiencias como únicas e incomprensibles por otras personas.

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